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jueves, 16 de junio de 2011

Sombra

“Viví. Eso hice. A ellas se las llevaron, pero yo seguí aquí. Encontré al que las había matado y yo lo maté a él, pero no me produjo satisfacción alguna. No alivió el lancinante dolor. No por eso me fue más fácil sobrellevar la pérdida, y casi me costó el alma, si es que tengo alma. El Coleccionista, depositario de antiguos secretos, me dijo en cierta ocasión que no tenía, y a veces tiendo a creerle.
Aún siento su pérdida todos los días. Es lo que me define.
Soy la sombra proyectada por todo lo que existió en otro tiempo.”


(John Connolly, Los amantes, Buenos Aires, Tusquets editores, 2010, pág. 67)


PS: siempre me gustó la idea de extractar párrafos más o menos representativos de un personaje o de una novela. Como hay un muy buen blog que también lo hace (y desde antes que este) quiero mencionarlo como forma de reconocimiento. Publica material de gran calidad así que no es mala idea que lo visiten: uno de mis favoritos, Negra con puntillo, de Terri.

lunes, 30 de mayo de 2011

Un detective contra el Puto Jefe

Los amantes, John Connolly

Suele ser difusa la frontera que divide —o encuentra— a la novela policial, al thriller, a las historias de detectives, a las historias de criminales. Todos creen tener alguna definición para cada uno de estos términos. Sin embargo, está bastante aceptado el englobarlos a todos bajo el nombre de novela negra. Me parece correcto: yo lo acepto también. Lo negro es oscuro, el alma de los hombres es oscura, el Mal es oscuro. Oscuro y negro.

Parece que la novela negra es un buen vehículo para hablar de esa oscuridad propia del alma humana. En sus personajes encontramos más sombras que luces, muchas contradicciones, tensión. Son seres de carne y hueso, a menudo conscientes del Mal que anida en ellos, del Mal que encarnan y que se manifiesta en esos crímenes, en esa corrupción. En esa humanidad.

Al leer las novelas (negras, negrísimas) de John Connolly, más precisamente las de la serie del detective Charlie “Bird” Parker, encontramos que la cosa es un poquito diferente. Porque en las historias de Connolly/Parker el Malo es el Más Malo de Todos. Parafraseando a Pep Guardiola, es el Puto Jefe de los Malos.

Connolly es un autor que mezcla con gran maestría los tópicos y las formas de la novela negra con el terror más escalofriante. Fantasmas, ángeles caídos, asesinos que vienen del Otro Lado son las entidades a las que el violento Parker debe enfrentarse. Tiene las armas de este mundo, pero también tiene “algo” sobrenatural. Algo que ni él sabría precisar, que lo distingue del resto de los mortales. Una suerte de estigma que atrae a estos seres perdidos, a estas almas errantes, un estigma que le permite experimentar el dolor de los otros como si fuese propio. Parker sabe, como nosotros, que no es casual que le pase lo que le pasa. Lo que no entiende es el por qué. ¿Por qué a él? ¿Por qué así?

En Los amantes, Parker hace el intento de responder a esas preguntas. Por entonces, tiene su licencia de investigador cancelada y se gana la vida como encargado de un bar de Portland, el Great Lost Bear. Con los fantasmas de su mujer y su hija asesinadas, y su actual pareja cayendo a pedazos, sólo le queda la compañía de su perro Walter. Es el momento de encarar La Gran Investigación de su vida. La Verdadera Historia. Él mismo nos lo dice: “Esto es una investigación sobre las circunstancias de la muerte de mi padre”.

Will Parker era un oficial de la policía de Nueva York. Un día detiene a una pareja de adolescentes, y en un episodio confuso los mata a balazos, dentro del coche que ocupaban. Se entrega en la misma comisaría en la que trabaja, e inmediatamente es puesto en libertad mientras sigue la investigación. Regresa a su casa, le pide el desayuno a su mujer y se retira al jardín. Ella acababa de cascar el primer huevo cuando se oyó el disparo: Will se había volado la cabeza.

Por entonces, Charlie contaba con dieciséis años. Tuvo que conformarse con alguna explicación de compromiso para ese suceso. Pero hoy, para el Parker “estigmatizado” y adulto, todo cobra un nuevo significado. Y el siente que debe encontrarlo, aunque lo esperen revelaciones miserables y dolorosas. Y el Puto Jefe y su ejército de ángeles caídos.

Otra espeluznante historia de Charlie Parker. Con una prosa depurada y atrapante, muy emparentada con la de su admirado Stephen King —con quien comparten como escenario el frío estado de Maine—, Connolly transita con fluidez por ambos lados de la frontera mencionada antes. Va del realismo de la dura novela negra al terror oscuro y sobrenatural, pasando de ida y vuelta por el puente que las vincula: la extrema violencia de sus historias y de su atormentado Parker.

Traducción: Carlos Milla Soler

4/11